logo

¿Cómo evitar que las altas temperaturas afecten a los Adultos Mayores?

 

Ante la ola de calor que vivimos en Colombia y la subida de temperaturas, el exceso de calor puede producir efectos perjudiciales para la salud, especialmente en las personas mayores.

¿Por qué este grupo de población es más vulnerable?

Son diversos los motivos que hacen que las personas mayores sean más sensibles al exceso de calor en el ambiente porque:

  • Su capacidad para regular la temperatura disminuye.
  • Producen menos sudor que las personas jóvenes.
  • Se adaptan peor a las altas temperaturas.
  • Su piel es mucho más fina y sensible a los rayos del sol.
  • Su temperatura corporal puede subir más deprisa.
  • La sensación de sed disminuye con la edad.

Además, hay que tener especial cuidado con aquellas personas con problemas de memoria, comportamiento o dificultad para orientarse ya que por sí mismas, no son capaces de poner remedio a necesidades tan básicas como la sed, o la sensación de calor excesivo. Las enfermedades crónicas, sobre todo, cardiacas, pulmonares o del hígado, agravan los efectos del calor.

¿Qué es un golpe de calor?

Un golpe de calor se origina cuando la temperatura corporal sube por encima de los 40º. El organismo humano funciona a unos 37º y es bastante sensible a las variaciones externas. Para ello, dispone de mecanismos que regulan su temperatura, como el sudor, y distribuyen el calor mediante la sangre y lo expulsan hacia el exterior. Cuando se sufre un golpe de calor todos estos mecanismos dejan de funcionar, sube la temperatura y se pierden abundantes líquidos corporales. Todo ello eleva las probabilidades de padecer daños neurológicos e, incluso, de morir.

¿Cómo detectar que se está sufriendo un golpe de calor?

Entre los síntomas más importantes que nos pueden dar pistas para sospechar que alguien está sufriendo un golpe de calor podemos encontrar:

  • Mareo.
  • Confusión, desorientación pérdida del conocimiento.
  • Debilidad, fatiga, cansancio.
  • Piel que se siente caliente y seca pero no sudorosa.
  • Enrojecimiento y sequedad de la piel.
  • Falta de apetito.
  • Vómitos frecuentes.
  • Fiebre con temperatura corporal de más de 39,4º (llegando hasta los 40 y 41º).
  • Comportamiento inadecuado, como por ejemplo, comenzar a quitarse ropa sin importar el sitio donde se encuentre.
  • Calambres en las piernas, brazos o vientre.
  • Insomnio o agitación no habitual durante la noche.
  • Aceleración del ritmo cardíaco con latido débil.
  • Dolor fuerte de cabeza.
  • Inconsciencia.
  • Ataques con convulsiones.
  • Sensación de falta de aire o problemas para respirar.

¿Cómo actuar frente a un golpe de calor?

Si se observa o experimenta alguno de los síntomas descritos, se debe avisar de manera inmediata a los servicios de urgencias. Mientras llega la ayuda, se pueden adoptar una serie de medidas para mejorar el estado de la persona mayor:

  • Situarla tumbada a la sombra, en un sitio fresco y colocarle los pies elevados en relación al resto del cuerpo.
  • Desvestir a la persona e intentar disminuir su temperatura corporal, colocando paños mojados sobre su piel y en especial en la cabeza; aplicar hielo en axilas o ingles.
  • Ofrecerle pequeños tragos de agua.
  • Si la persona tiene una temperatura superior a 40º bañarla con agua fría hasta conseguir que llegue a 38º.
  • Controlar cada 15 minutos la temperatura, y en caso de volver a subir, someterla a tratamientos más fríos.
  •  

Consejos sencillos y útiles frente al calor en las personas mayores

Existen una serie de pautas sencillas que, si se adoptan en el día a día, pueden ayudar a reducir los problemas derivados de las altas temperaturas:

Protegerse del calor:

  • Evitando las salidas y las actividades en el exterior en las horas de mayor temperatura.
  • Si se sale a la calle, hay que procurar estar a la sombra y es muy importante proteger la cabeza con gorras o sombreros para evitar que el sol no dé en la cara. Además, hay que llevar una botella de agua con uno.
  • Mantener cerradas las ventanas mientras la temperatura de la calle sea elevada y abrirlas por la noche, para facilitar el paso del aire.

Con la bebida y la comida:

  • Beber lo más posible, incluso sin sed. La mejor bebida es el agua, a temperatura ambiente, no demasiado fría. Los zumos de fruta, la leche o las sopas frías como el gazpacho nos ayudan a estar bien hidratados. En el caso de las personas mayores con algún tipo de patología que impida que tomen fácilmente líquidos, las gelatinas son una buena fuente de hidratación.
  • No consumir bebidas alcohólicas. El alcohol deshidrata porque facilita la eliminación de agua por la orina y aumenta la sudoración.
  • No abusar de las bebidas excitantes como el té o el café.

 

Artículo tomado de: www.cuidaralmayor.com

Link: http://www.cuidaralmayor.com/2015/07/consejos-sencillos-y-utiles-frente-a-las-altas-temperaturas/